domingo, 5 de marzo de 2017

NEGRO 8 DE MARZO: DESDE EL OTRO LADO...

Respiro despacio, tranquila.
Por fin, pasó todo. 
Dejé de respirar allí y ahora estoy en calma. 
Me destrozó el cuerpo, el alma, la vida, me arrancó la vida a cuchilladas, 
a mordiscos, a llanto y a sangre. Sangre derramada por todas partes, 
empapando las baldosas de la casa, la ropa que llevaba, sus manos...
él no se quitó la vida, como hacen otros, él me dejó tirada 
y se fue a un bar a tomar cañas. 
Recuerdo el dolor, recuerdo las denuncias y el sentir que la Policía no me creía, 
recuerdo el dolor encarnecido en mi cuerpo y mis lágrimas, 
las de mi familia, diciéndome que lo dejara...
cuanto tiempo tardé en dejarlo, cuántos años llorando...
Denunciar sirvió y mucho, viví tranquila unos años, pocos años, 
pero viví de nuevo. 
No volví a salir con otro por miedo a que me matara, 
pero sentí de nuevo la vida en mi piel, salir a la calle y respirar sin miedo 
porque tras la separación puse tierra de por medio y él me perdió la pista...
como en las películas americanas de falsa identidad pero sin protección policial, claro. 
Y disfruté de cada minuto, conseguí traslado en la empresa...
todo iba bien, hasta que me encontró y empezó de nuevo el acoso y las denuncias.
Pero hice lo que tenía que hacer, 
pelear hasta el final porque ese hombre que decía quererme más que a nada, 
no quedara sin denuncia....
Me ha matado, no sé qué pasará ahora. 
Solo sé que denunciar fue lo mejor que pude hacer.. 
Lo que más me duele es mi hija se haya quedado sin madre, 
que presenciara cómo su padre me destrozó de arriba a abajo y 
que se haya quedado sola con mi familia, menos mal que ell@s siempre me creyeron 
y empujaron a vivir y dejarlo. 
Estos hombres, no son personas, son animales, 
propietarios de su especie, de su raza, de su agresividad animal y de su rabia,....
y todo porque quería tener una vida y tener mi espacio. 
Tu espacio soy yo y no hay más que hablar, repetía sin cesar. 
Menos mal que hubo manos que me ayudaron, 
oídos que me escucharon y 
abrazos que me arroparon, 
menos mal que hubo mujeres a mi lado que me arroparon y enseñaron lo que era la sororidad.
Solo espero que mi hija de 8 años el día de mañana 
no siga leyendo en la prensa un asesinato por día a otra mujer, 
como quien mata liebres en el monte. 
Solo espero que las leyes condenen a los asesinos, 
que haya un pacto de estado contra este terrorismo. 
Nos están asesinando, me han asesinado. 



sábado, 11 de febrero de 2017

REGRESANDO...

Buenos tiempos corren a mi vera,
sin más, 
me encuentro agotada, cansada,
pero fortalecida, empoderada, fuerte, agradecida. 
Agradecida a la vida,
aunque a veces duele y mucho y cómo lo hace...
pero afortunada y feliz de todo lo vivido 
en este tiempo de esfuerzo, 
de lucha, de autodeterminación 
y autocuidado,

ese tiempo tan tan tan necesario para poder VOLVER.
Y volver en modo relenty,
despacito y a compás.
Sin demasiada prisa,
con muchas ganas,
con mucha calma
y con mucho mucho aprendizaje cargando mi mochila,
apretando si cabe aún más mi cuerpo ya dolorido...
Pero que gusto,
que placer tan grande,
regresar repleta de vivencias, 
de experiencias gratas y generosas,
de vida regalada a raudales 
y de mucho empoderamiento.
Gracias a la vida 
por todas las personas que me han acompañado 
hoy y siempre 
en mi toma de decisiones,
bendiciones pido al universo para ellas.

Estamos de vuelta,
caminemos junt@s
y hagámoslo sin miedo 
aunque no sea fácil en estos tiempos que corren. 
Mil gracias a ustedes por seguir ahí,
leyéndome, buscándome en las redes 
a pesar de estos 3 meses de ausencia. 
VOLVER


viernes, 25 de noviembre de 2016

UN 25 N MÁS

Un año más y no cesan los asesinatos,
porque así hemos de llamarlos, ASESINATOS.
Pasó ya el tiempo de los crimenes pasionales,
del "algo habrá hecho para que la golpee"...
Pasó ya el tiempo de justificar la violencia por justificarla,
de no comprender que las personas que sufren violencia,
pueden y deben empezar a caminar de nuevo.
Pasó ya el tiempo de intentar amenazar con eliminar las leyes 
que nos amparan y medio protegen, porque no hay protección 
real y efectiva.

Llevamos años luchando por leyes justas, 
nosotras y las que estuvieron antes 
y las que desde la antiguedad reclamaron igualdad 
al patriarcado que desde hace siglos y milenios
nos corta las alas a todas,
a las que recién llegaron al mundo,
a las que empezaban a conocerlo 
(morir a los quince años no tiene nombre)
a las que se enamoraron sin remedio,
a las que pelean cada día por un mundo más coherente
e igualitario,
a las que creen que eso del feminismo es una tontería 
y que nunca vamos a lograr nada.

A todas nosotras, 
nos asesinan cada día,
sin acritud...
la violencia que se ve, la real,
la que no se ve, la sutil, la invisible 
está ahí cada día, 
en el transporte público, 
en los medios de comunicación,
en el ámbito laboral,
en las casas,
y no solo en ellas, 
en las calles,
en las familias,
en las escuelas....
Tantos y tantos lugares,
tantas y tantas violencias....
 Pasará más tiempo,
ojalá y cuando yo me despida de este mundo 
(que sea dentro de 50 años al menos)
podamos juntarnos y recordar 
las manis,
los abrazos,
la sororidad,
las asesinadas 
y lo vivamos como una parte horrenda
y vergonzante de nuestra historia 
que hemos conseguido erradicar
porque se firmó pacto de estado
como con el terrorismo de ETA 
o contra el estado islámico.
Que cese la barbarie. 
LA REVOLUCIÓN SERÁ FEMINISTA O NO SERÁ.  
 

martes, 13 de septiembre de 2016

FESTEJANDO LA VIDA

Sin duda alguna,
hemos vuelto a las rutinas.
Esta vez con más ahinco, 
con más relajo,
con más consciencia 
de que cada instante vivido es un regalo de la vida.
No me quiero poner nostálgica 
pero que verano hemos vivido
tan intenso,
tan gozoso,
tan en libertad y en danza.
Seguir danzando la vida,
sin dudar siquiera de que nada pasa por casualidad.
De que todo en este momento
tiene un sentido, su sentido,
por mucho que nos duela a veces,
por mucho que nos lleve al cielo todas las demás.

Abrir el corazón al universo
y dejar fluir esa luna que nos guia los pasos 
y que a punto está ya de estallar.
Así arrancamos este Arte 
en el nuevo septiembre
en el que, sin duda alguna,
algo en mí ha cambiado.
Festejando la vida
me hallo. 

miércoles, 31 de agosto de 2016

TIEMPO DE BARBECHO

Tiempo de barbecho, 
reflexiones nuevas cociendo a gusto y con calma en mis manos,
regusteando el sabor 
y relamiéndose de lo bueno y hermoso vivido en estos meses.

Que fortuna la mía,
cruzarme contigo,
estar a tu vera,
sentirte siempre cerca.
Siempre y en todo momento.
Tiempo de barbecho,
para pensar, 
para abrir y para cerrar,
para sentir y soñar,
para conseguir y quedarme a medias
y no sufrir por no alcanzar la meta.
Lo importante: el viaje,
lo valioso de la vida,
el instante que vivimos.
Que fortuna la mía
habernos cruzado en este tiempo hermoso 
que aún disfruto y siento,
gozándolo y sintiéndome tan tan fuerte,
tan tan viva,
tan tan querida.


Que fortuna la mía,
ser una misma y poder volar
hacia donde quiera llevarme el viento
y las mareas que mueve y remueve la luna de agosto
que aún conservo en mi retina como un regalo
único y exclusivo para mí.
Tiempo de barbecho,
sintiéndolo,
vibrándolo, 
gozándolo.
Disfrutona como ninguna, 
abro las compuertas de la presa
a nuevas olas que me llenen,
que me lleven,
que me naveguen dentro y fuera.
Tiempo de apertura,
tiempo de disfrute. 
En ruta: somos instantes.