martes, 13 de septiembre de 2016

FESTEJANDO LA VIDA

Sin duda alguna,
hemos vuelto a las rutinas.
Esta vez con más ahinco, 
con más relajo,
con más consciencia 
de que cada instante vivido es un regalo de la vida.
No me quiero poner nostálgica 
pero que verano hemos vivido
tan intenso,
tan gozoso,
tan en libertad y en danza.
Seguir danzando la vida,
sin dudar siquiera de que nada pasa por casualidad.
De que todo en este momento
tiene un sentido, su sentido,
por mucho que nos duela a veces,
por mucho que nos lleve al cielo todas las demás.

Abrir el corazón al universo
y dejar fluir esa luna que nos guia los pasos 
y que a punto está ya de estallar.
Así arrancamos este Arte 
en el nuevo septiembre
en el que, sin duda alguna,
algo en mí ha cambiado.
Festejando la vida
me hallo. 

miércoles, 31 de agosto de 2016

TIEMPO DE BARBECHO

Tiempo de barbecho, 
reflexiones nuevas cociendo a gusto y con calma en mis manos,
regusteando el sabor 
y relamiéndose de lo bueno y hermoso vivido en estos meses.

Que fortuna la mía,
cruzarme contigo,
estar a tu vera,
sentirte siempre cerca.
Siempre y en todo momento.
Tiempo de barbecho,
para pensar, 
para abrir y para cerrar,
para sentir y soñar,
para conseguir y quedarme a medias
y no sufrir por no alcanzar la meta.
Lo importante: el viaje,
lo valioso de la vida,
el instante que vivimos.
Que fortuna la mía
habernos cruzado en este tiempo hermoso 
que aún disfruto y siento,
gozándolo y sintiéndome tan tan fuerte,
tan tan viva,
tan tan querida.


Que fortuna la mía,
ser una misma y poder volar
hacia donde quiera llevarme el viento
y las mareas que mueve y remueve la luna de agosto
que aún conservo en mi retina como un regalo
único y exclusivo para mí.
Tiempo de barbecho,
sintiéndolo,
vibrándolo, 
gozándolo.
Disfrutona como ninguna, 
abro las compuertas de la presa
a nuevas olas que me llenen,
que me lleven,
que me naveguen dentro y fuera.
Tiempo de apertura,
tiempo de disfrute. 
En ruta: somos instantes. 

 

viernes, 10 de junio de 2016

LA VIDA ES UN REGALO


La vida es un viaje. 
Un regalo.
Una odisea emocionante de vivencias
y atardeceres hermosos
en los que abrazar a alguien 
se convierte en meta y continuo objetivo.
Un mar lleno de personas, 
fueguitos hermosos,
radiantes, 
bellos, llenos de luz,
y otros cuantos fuegos bobos 
de los que hay que pasar 
porque no alumbran,
porque no queman, 
porque se dedican a contaminar con sus cenizas 
y su toxicidad.
La vida es un mar de emociones 
hermosas y llenas de fuego,
de miradas por descubrir,
de sonrisas por arrancar,
de pasos por andar.
La vida es un viaje,
sin meta final,
con maletas de cartón cargando en el horizonte

y con un paraguas que te proteja del frio
que provocan los huracanes lluviosos,
que no calan, 
resbalan sobre la piel.

La vida es un regalo,
hecho de pequeños instantes,
llenos de buenas energías
que te llegan de aquí y de allá,
que te despiertan en la noche
y te arrancan una carcajada de fuerza
y empoderamiento.
Merece la pena,
sonreir, vivir, sentir, soñar, utopizar, construir, caminar...
por el camino que surja,
con quienes elijamos hacerlo
alejándonos de personas 
que no nos aportan,
que no nos dicen...
Merece la pena
entregarse en cada rincón de la vida,
en cada área, 
en cada momento,
porque estamos llenos de instantes
y de buenas ideas,
que nadie nos la quiera arrancar 
ni nublar,
y si lo intentan, 
será que no nos merecen. 

lunes, 30 de mayo de 2016

IMPULSOS PARA CAMINAR

Busco en la mochila, 
esa de los recuerdos, 
la que contiene miedos, 
prisas, enredos y sueños.
Busco en mi mochila,
mejor ella me busca cuando temo,
y me salen los fantasmas del pasado,
los que ya se fueron
y ahora amenazan de nuevo 
con abrirse paso en mi universo.
Busco en mis recuerdos,
los que me quitaron el sueño 
y los que me dejan una sonrisa en los labios 
cuando los anhelo.
Busco en mis anhelos,
esos deseos íntimos, 
inconfesables, 
de cada quien, suyos, nuestros,
y los acojo con sabiduría en mi regazo, 
en mi pecho.
Busco entre mis secretos,
mezclo con cuidado 
el miedo de mis anhelos
y aparece de nuevo la valentía
de vivir con fuerza
y sin temor al universo,
solo para impulsar mis alas
batiéndose en batalla de vida
y letras,
cuando camino, 
cuando lucho,
 cuando vibro,
cuando sueño. 

domingo, 22 de mayo de 2016

PEQUEÑOS RETOS COTIDIANOS

Cada mañana se levantaba con la misma cantinela en la cabeza, 

"tengo que hacer, tengo que construir, tengo que sentir..." 
Cada mañana era un suplicio pensar en todo lo que le marcaba el ritmo 
sin dejarle respirar sin un solo minuto para detenerse y sencillamente respirar. 
Un día se planteo darle la vuelta al soniquete cotidiano y pensar sencillamente, 
"puedo hacer, puedo sentir", 
dejo a un lado del camino, con mucho mimo y cuidado,
 todos los tengos, para cargar en su mochilas los PUEDOS y los QUIEROS.
Cada mañana se convirtió desde entonces en un deseo cotidiano, 
en un amanecer lleno de vitalidad y buenas energías 
que le hacían construir en cada paso, un pequeño reto diario y cotidiano...
Descubrió con el tiempo que su mochila había sido capaz de recoger de nuevo 
los TENGOS para volver a elaborarlos y reconvertirlos en 
proceso de cambio y transformación, honda y profunda, que 
le hizo darse cuenta de que tenía mucho que soñar, mucho por caminar y mucho por amar. 
Desde entonces, camina libre, sin peros y sin prisas, 
fluyendo al compás de los retos que le marca su corazón, 
donde su alma le abraza y le guía. 


Gracias a la Vida. Una vez más, siempre con esta voz tan poderosa de La Negra...