Me entra siempre cierta nostalgia cuando llegan estas horas.
Horas en las que te arreglas, te preparas, preparas comida, detalles, días de no parar
(que bien me viene parar de currar un poco). Horas en las que estás con tanta gente, con tanto amor y luz alrededor.
Pero es necesario pararse un fisco en una misma y sentir el año que se despide, que aletea poco a poco sus últimos suspiros de amor y agradecimiento por todo lo vivido.
Estos momentos son mágicos para mí, será mi ser creativo, escritor, no sé.
El caso es que aquí estoy, frente a la página en blanco que me regala El Arte de lo Posible para sentirme, para saberme viva-querida-autocuidada-autovalorada.
Y por ahí quiero comenzar...
Cuántos avances este año. En todos los ámbitos de mi vida, en todos los rincones de mi ser.
La explosión de emociones y de gestión de las mismas es cada vez más evidente,
estoy pudiendo ser y no es poco.
No me quejo, estoy muy orgullosa del proceso, de los procesos.
Este año ha sido el de la toma de decisiones en las relaciones (en todas las relaciones),
de la gestión de las emociones en las mismas, del fortalecimiento en los vínculos, del debilitamiento de otros, del reencuentro con gente del pasado muy pasado con grandes sorpresas
(que gustazo descubrirse 30 años después),
del saberse capaz, sí capaz, de todo lo que nos propongamos.
De ser capaces de multiplicar los minutos por veinte, si es necesario, de viajar con todos los retos del mundo en la guantera del coche y poder vivirlos y disfrutarlos desde la confianza,
el amor y el cuidado mutuo.
De sentir que eres parte de un legado emotivo y emocional, viviente, de encuentro familiar, de desencuentros otras veces. De sentirte parte del universo y de agradecer a la vida todo lo que hay en tu camino y en tu andar.
Este año he crecido en el blog, lo he hecho más mio y más personal si cabe.
Y este año ha sido el año de lo morado en mi vida. Bendito violeta que nos echó a las calles el 7 N, cuanto aprendizaje y cuanta sabiduría de tantos miles de personas
andando juntas por la igualdad.
Apertura es lo que pido para las perspectivas políticas, sociales, sanitarias...un poquito de cordura y de luz a la hora de ejecutar leyes, planes y programas.
No olvidemos que trabajamos con personas.
El 2016 ya asoma la cabeza a la vuelta de unas horas nada más.
Ojalá y el 2016 venga lleno de sacos enteros de IGUALDAD, COEDUCACIÓN,
lleno de luces de colores para tod@s y sin transfobia y homofobia,
lleno de procesos comunitarios potentes y efectivos para lograr el cambio que las urnas evidenciaron que deseamos,
lleno de amor y de buenos tratos, con leyes y programas que recuperen los programas de prevención de violencia en jóvenes,
lleno de fuerza en quienes nos dedicamos a la intervención...
libres de prejuicios y de malas energías.
Solo pido y deseo, si cierro los ojos, un año lleno de logros y retos, lleno de amistad y algunos amores, de letras de colores y del deseo de seguir creando y escribiendo.
Ojalá y este 2016 pueda ser de nuevo escritora y centre mi energía en este objetivo (lo deseo desde el corazón).
Gracias a todas las personas que forman parte de mi vida, las más cercanas y las más lejanas porque todas y cada una son significativas e importantes. Porque todo lo que tocamos nos deja una enseñanza, porque andar la vida es precisamente caminar sin prejuicios y abierta al Universo para que las estrellas nos acompañen y confabulen sus energías para nosotr@s.
Un fuerte abrazo para quienes me lean y disculpen las molestias, las emociones me pueden.
Gracias por todo.
Les dejo en compañía de un@s flamencos que cantan Zambomba flamenca. Como los disfrute la otra noche en La Latina.
Este villancico habla de la PAZ que necesitemos, la letra es maravillosa.
Solo hace 18 días de la gran marcha estatal contra la Violencia de género. Aquel día soleado de principios de noviembre, muchas mujeres y cada vez más hombres, salíamos a unas calles de Madrid que en otras ocasiones han acogido otras manis y encuentros, será que la acogida de Madrid es así: abierta y grande. Aquel día, como decíamos, un mismo compás y soniquete nos acompañaba a Tod@s: no más violencia de género, no más terrorismo machista.
Cuestión de estado, decíamos.
Esa misma noche 3 mujeres y en el transcurso de la semana, el 14 N para ser exact@s creo que eran 8 las mujeres fallecidas desde la marcha. Y digo creo, porque esta entrada no quiere dar más datos, lo que quiere es ser de nuevo consciente de que el Señor Gobierno de este país,
no se ha pronunciado:
que siguen centrados en sus candidaturas políticas y que les da exactamente lo mismo que miles de personas saliéramos a la calle ese día.
Y las miles de caras que también son las de las mujeres que cada día callan, aguantan, son humilladas, aquí y en cualquier otra parte del mundo.
La mujer es ciudadana de segunda o de tercera.
Qué pasaría si asesinasen a un miembro de un partido político, de un grupo religioso o de un grupo étnico...y si fueran 8, uno por día. Pasarían muchas cosas, la policía-los militares-la guardia civil tomarían las calles de ese barrio, de ese pueblo o de ese país...pero como la violencia contra las mujeres es aleatoria, nunca sabemos donde va a suceder,
mejor nos relajamos y vamos sumando datos a la larga lista de mujeres fallecidas, a la larga lista de llantos sin sentido, a la lista eterna de niñ@s que se han quedado sin madre.
En la mani vi un cartel portado por un niño que decía Ni una mamá más. Ahí está la cuestión.
Cuanto sufrimiento puede provocar la violencia en una casa.
Pero a lo que íbamos: YA BASTA.
Estamos hartas de tanto macho bravío que nos mira
como objetos de primera y como sujetos de tercera,
que nos trata con ese "guapa, chata, hermosa" y que se fija antes de nuestro cuerpo
que en nuestros ojos, que se permite el lujo de ir "espatarrado en el metro-bus mientras nosotras vamos con piernas cruzadas o juntas", que piensa que la publicidad femenina es buena porque muestra nuestras virtudes.
En fin, que como la tía Chila en el cuento de Ángeles Mastreta de nuevo os digo:
Para mirar al futuro de frente hemos de sentirnos pequeñit@s y parte de algo grande, grandes a su vez por tanto... y sentir que hemos de trabajar en colectivo...
Trabajar en horizontal. Nadie es más que nadie.
Tu opinión cuenta tanto como la mía,
tu criterio es tan válido como el mío.
Sin más objetivo que generar cambio, transformando las decepciones en posibilidades,
los retos en hechos concretos,
las sombras en caminos hacia el cambio.
Cooperar sabiendo que el otro, la otra es tan valido en sus saberes de experiencia vivida
como tú y como yo.
Teniendo presente que la ciudadanía es un hecho y que ejercer
nuestro derecho a decidir es lo más valioso que hay en nuestra libertad.
Todo esto me sugiere lo que está sucediendo tras las elecciones.
Y me lo sugiere porque creo en que aquella plaza de la puerta del Sol que se llenó de gente inquieta e indignada ha dado frutos y los frutos son estos que recogemos.
Ojalá y no se quede todo en palabrejas y promesas,
sé que no será así.
Sé que la coherencia será el eje y que el servicio del gobierno al pueblo será el objetivo.
Sentirse libre y feliz, sin más motivo que el de agradecer respirar, amar, sentir, gozar, explorar, expresar, caminar cada día como si tuviésemos por delante el último halo de vida.
Siéntate en tu lugar favorito,
no tienes por qué estar allí realmente.
Siente el suelo que te acoge, túmbate, déjate hacer por él, respira,
observate desde arriba viendo cómo tu cuerpo es perfecto.
Aunque quieran hacernos creer que no lo somos.
Y desde ahí, intenta sentir sencillamente, con el juego y el vuelo de tu poderosa imaginación,
el lugar en el que estás: la playa, la montaña, un museo, el campo, ...
Tu lugar.
Descansa allí, siente cada paisaje, déjate bañar por las olas, acariciar tu pelo por la brisa
o el viento intenso, siente la vida, siéntete en el paisaje como parte importante e imprescindible de él.
Que bien suena.
Nadie nunca, jamás, podrá quitarnos el placer de sentir y gozar
lo que le permitamos a nuestras emociones y a nuestra imaginación.
Que nadie nos prohíba el derecho a soñar y a dejarnos fluir....precisamente,
si alimentamos nuestras rutinas estresantes con estos pequeños "regalos de vida",
podremos dejarnos hacer por la vida.
Si levantamos barreras, si nos protegemos de las emociones,
estamos condenados a ser seres humanos superficiales y vacíos.
Pedrito y Pasa Entra...invítate a tí mism@ a entra en tu propio lugar.
Hace tiempo que vengo pensando en escribir algo sobre cuerpo y género, sobre cómo los medios de comunicación nos tratan. Muchas han sido ya las entradas sobre este tema,
aunque me planteo un articulo o algo similar.
El caso es que cuando ví por primera vez este sport de Multiopticas quedé boquiabierta, ojoplática
y todos los adjetivos que podáis imaginar.
Pensé al principio, "mis gafas de género vuelven a estar empoderadas...será que soy exagerada". Parece que no, que las feministas, las personas críticas y sobre toda,
las personas inteligentes, también se habían dado cuenta de mi misma observación.
Es increíble que podamos estrenar "mujeres" así porque sí,
en lo que a mí me recuerda los burdeles del viejo Oeste.
Supongo que en el anuncio que os enlazo ahora no resulte tan grave porque es una mujer
la que llega al pueblo, en el anuncio que a mi me provocó indignación era un hombre
el que llegaba.
No lo encuentro en youtube.
Lo único que pretendo con este post es reflexionar sobre el asunto.
Y que el estreno de una mujer cada vez me parece un concepto arcaico y donde, de nuevo, se juega con el uso de nuestros cuerpos por parte de los hombres.
Menos mal que las performance existen y que tenemos la suerte de contar en el
movimiento feminista con gente interesante
que se organiza y provoca estas reacciones.
Aquí os dejo el enlace. Basta ser un poquito inteligente para ponerse
las gafas violetas y no dejarnos nublar por la miopía patriarcal.
Hablar de vida cuando suceden tantas y tantas muertes, es contradictorio y hasta de mal gusto. Hoy quiero hacerme eco de lo sucedido en Kenya, ese país del que solo sabemos (o mejor dicho, queremos saber) por sus safaris, al menos la gente de a pie. Sin embargo, casi 150 jóvenes y jóvenes estudiantes de la Universidad han sido cruelmente asesinato por una milicia islámica procedente de Somalia (otro país del que solo conocemos sus índices de desnutrición infantil).
Eso sí, cuando se estrella el avión con ese copiloto a bordo que aún no saben cómo calificar (si tenía trastorno, si no lo tenía...hay que ver cuánto nos gusta etiquetar, con el daño que hacemos al colectivo de personas que viven con un trastorno), tod@s somos los y las pasajeras que iban en ese avión.
¿Será que en este mundo hay ciudadan@s de primera y de segunda? ¿Será que lo que ocurre en un mundo que no es el nuestro nos resbala y nos quedamos tan tan a gusto? ¿Será que tenemos un rasero de medir diferente para las desgracias que pasan en uno u otro extremo del planeta?
Quiero pensar que no, sin embargo he de afirmar que es así. No me queda más remedio que reconocer que el ser humano, las personas, los y las individuos que poblamos este planeta llamado Tierra, estamos hechos de ética y esa ética y esa falta de valores nos hacen conducirnos como lo hacemos.
Por eso, ahora que estamos todos y todas de vuelta, que cada quien regresa a sus quehaceres cotidianos, que ya se acabó la playa, las torrijas y las procesiones, vuelco en el ARTE DE LO POSIBLE, mi reflexión para que no se nos duerman las razones para poder construir y creer que otro mundo es posible.
Bienvenid@s a la realidad, la cruda realidad.
Por cierto feliz primavera y esta canción que me encanta de Ojos de Brujo, NUEVA VIDA,
Siempre son difíciles las primeras veces para todo.
Se mezcla una sensación de miedo, vértigo y deseo de mostrarse.
Para mí, el teatro siempre es un comienzo.
Tanto si voy como espectadora o si provoco una función.
Ha formado parte de mi vida, desde la narración hasta los montajes, desde los
talleres hasta la vida misma.
Y es que al final, la vida te va enseñando que aquello que amas, te acompaña siempre.
Cuando acudo a una función como espectadora, me inserto tanto en la escena que mi energía va y viene con la del texto.
De ahí mis ganas de retomar las tablas, cuándo?
el tiempo me lo susurrará al oído una mañana despejada y tomaré de nuevo el vértigo en mis manos para poder ponerlo en escena.
Hay momentos en que creí que fue un sueño, que no sucedió nunca.
Solo cuando veo los vídeos, me envuelve esa sensación poderosa del empoderamiento
que supuso para mí y que seguirá suponiendo cuando vuelva a caminar por esos lares.
Ojalá. Será cuando haya de ser.
Por otro lado, sin duda alguna, el arte está castigado por el estado. En todos sus ámbitos. Pero no hemos de rendirnos, quien es artista, lo es para siempre....eso es algo que se queda anclado en tí y te sale a veces sin ser consciente de ello.
Ahora estoy trabajando más mi vena literaria, ojalá y muy pronto, puedo ver la luz algo escrito
por mí. En ello intento centrar mi energía artística cada día...
en ello camino,
!!ESTAS SON AHORA MIS TABLAS¡¡
Me encantaría poder subir un vídeo mío contando este texto, un texto maravilloso
de Galeano que resume mi forma de contar y de transmitir...algún día...
Que cosas tiene la vida, da tantas vueltas como una peonza caprichosa que al final te hace tomar decisiones que te alegran la vida.
Lo mío con el trabajo social fue un azar y una CAUSALIDAD de las tantas que más tarde se dieron en mi vida. Y mira que me costó la dichosa carrerita, un accidente nada más comenzar y ya, todo el rato a contratiempo. Menos mal que tuve buenos apoyos que además pudieron despertar mi pasión por las letras y la poesía.
Y qué es el trabajo social en mi vida?
Pues es, ni más ni menos, que mi forma de estar en el mundo. Me considero facilitadora de procesos vitales, ya lo he aclarado en otras ocasiones.
La vida me ha llevado a trabajar, a aprender y crecer ocho palmos cada vez con todo tipo de personas, de los más variopintos e insospechados. Me abstengo de etiquetar y colectivizar.
Simplemente he trabajado con personas a las que, en un momento determinado, la vida les ha puesto en la tesitura de pedir ayuda o
alguien les ha impulsado a hacerlo.
He aprendido tanto, tanto tanto, nunca sabré cómo darle las gracias a tantísimas personas
como a mí me han facilitado la vida, el pan, el crecimiento personal.
Creo que esta profesión hace que crezcas, que te hagas humilde, que aprendas a agradecer cada día la vida y las vicisitudes que ésta nos ponga en el camino.
El trabajo social me dio un título, mejor dicho, eso me lo dio la Complutense y su Escuela Universitaria.
Lo demás vino rodado y de su mano, la educación social, la formación, el tallereo, la orientación laboral...
y mil cosas más que he hecho, y de las que ahora, que estoy en tiempo de barbecho
(ya solo queda mes y pico para volver al Centro Base) sea tan tan afortunada.
Cada día me da la oportunidad de ganar y compartir SABERES DE EXPERIENCIA VIVIDA,
como bien afirmaba Freire, mi admirado Paulo Freire...y cada día, desde mi humilde tarea,
intento que la gente descubra un fiskito de sus poderíos vitales y sus potencialidades.
Es una tarea compleja a veces, romper esquemas siempre se me dio bien,
en los talleres dicen que provoco mucho, que remuevo..
supongo que eso va conmigo y que lo he incorporado a mi hacer,
gracias a lo vivido a nivel profesional y personal.
No se nos olviden las propias experiencias vitales, cómo nos nutren también ¡¡
Gracias a toda la gente que ha formado parte de mi camino: a los-as principales protagonistas, esos y esas a los que llamamos usuari@s...me gusta más la palabra Participante.
Me considero ANDAMIADORA,
lo aprendí en primer curso de carrera. Somos andamios.
Cuando la vida me ha ofrecido posibilidad de trabajar con seguimiento...
siempre he compartido esta teoría con las personas:
estaremos ahí, pero lo que vamos a provocar junt@s es que consigan tus propios recursos y herramientas...
y el andamio quedará entonces dibujado solo en el aire...
Ahí es nada.
Ya son más de quince añitos, más los de loca perdida ayudando a diestro y siniestro
por las calles de Madrid. En fin, supongo que adoro esta profesión,
me fastidia tener que aclarar que no soy asistenta social. Poco a poco.
Es lo que tiene el lenguaje, que nos invisibiliza.
El caso es que la vida me ha dado la oportunidad de ganarme el pan de mis niñ@s apoyando a la gente,
y encima ahora, tengo la fortuna de ser bloguera.
Que más se puede pedir?
Solo espero que de una vez, el Gobierno se de cuenta de que recortando nuestros puestos,
recorta también las ayudas técnicas, los seguimientos, los apoyos que para la gente que lo necesita,
son más importantes que el mismo respirar.
Espero, confío en que las cosas pueden cambiar, que otro mundo y
OTRO TRABAJO SOCIAL ES POSIBLE: el del EMPODERAMIENTO.
Os enlazo una pelicula que me marcó enormemente. Y que lo sigue haciendo.