Busco en la mochila, esa de los recuerdos, la que contiene miedos, prisas, enredos y sueños. Busco en mi mochila, mejor ella me busca cuando temo, y me salen los fantasmas del pasado, los que ya se fueron y ahora amenazan de nuevo con abrirse paso en mi universo. Busco en mis recuerdos, los que me quitaron el sueño y los que me dejan una sonrisa en los labios cuando los anhelo. Busco en mis anhelos, esos deseos íntimos, inconfesables, de cada quien, suyos, nuestros, y los acojo con sabiduría en mi regazo, en mi pecho. Busco entre mis secretos, mezclo con cuidado el miedo de mis anhelos y aparece de nuevo la valentía de vivir con fuerza y sin temor al universo, solo para impulsar mis alas batiéndose en batalla de vida y letras, cuando camino, cuando lucho, cuando vibro, cuando sueño.
Cada mañana se levantaba con la misma cantinela en la cabeza,
"tengo que hacer, tengo que construir, tengo que sentir..." Cada mañana era un suplicio pensar en todo lo que le marcaba el ritmo sin dejarle respirar sin un solo minuto para detenerse y sencillamente respirar. Un día se planteo darle la vuelta al soniquete cotidiano y pensar sencillamente, "puedo hacer, puedo sentir", dejo a un lado del camino, con mucho mimo y cuidado, todos los tengos, para cargar en su mochilas los PUEDOS y los QUIEROS. Cada mañana se convirtió desde entonces en un deseo cotidiano, en un amanecer lleno de vitalidad y buenas energías que le hacían construir en cada paso, un pequeño reto diario y cotidiano... Descubrió con el tiempo que su mochila había sido capaz de recoger de nuevo los TENGOS para volver a elaborarlos y reconvertirlos en proceso de cambio y transformación, honda y profunda, que le hizo darse cuenta de que tenía mucho que soñar, mucho por caminar y mucho por amar. Desde entonces, camina libre, sin peros y sin prisas,
fluyendo al compás de los retos que le marca su corazón,
donde su alma le abraza y le guía.
Gracias a la Vida. Una vez más, siempre con esta voz tan poderosa de La Negra...
Nota aclaratoria: ejercicio de empatía con situación de niñ@s acosad@s
Amanezco cada mañana con unas ganas de vomitar inmensas,
no quiero ir a clase. Me siento insultad@, amenazad@, diferente, herid@.
Parece que nadie me comprende.
Parece que es más fácil mirar a otro lado.
A veces es por mis orejas, mis dientes, mis gafas, mi aparato en la boca o mi audífono.
A veces es el color de mi piel, el tamaño de mi cuerpo, cómo es mi pelo o cómo huelo.
A veces es por qué soy diferente: no me gusta jugar a juegos de chicas, no me gusta jugar a juegos de chicos, no me gusta ser pelota con los profes, no me gusta algo...
A veces es por mi familia: por con quién vivo o lo que les ha pasado.
Lo malo es que lo digo, en qué hora abrí la boca...
no tenía que haber dicho nada...
pero no puedo ser un mueble.
Quizá sea que hay que ser como todo el mundo
para que nadie note la diferencia.
No quiero ir al cole.
En casa no lo entienden. Dicen que si tengo algún problema hable con mi tutor@. Dicen que siempre puedo contar con ell@s. No me entienden. Me ahogo por dentro y no se dan cuenta....
Hoy en la biblioteca he leído un libro, un poco infantil para 6 o así....pero a mí me ha gustado. Puedo ser diferente, puedo hablar distinto o pensar diferente. Lo importante es PEDIR AYUDA.
Orejas de Mariposa, un albúm de esos con imágenes. Ella tiene unas orejas enormes y su madre se inventa todo lo que puede hacer con ellas, hasta vuela y todo. Al final todos lo aceptan.
Igual a mí me pasa igual, igual si pido ayuda dejan de meterse conmigo....mejor intentar no rendirme, mejor seguir luchando.
Os dejo con Galeano, quien mejor para hablarnos de la infancia.
La luna llena colma todos mis deseos en esta noche iluminada y plena.
Miro al horizonte, ese que es solo para mí, ese que se aleja a medida que avanzo y peleo por lo que considero justo. Y ella, la luna, junto a la utopía de esta que escribe, me acompañan y alumbran mis pasos, que quedan sumergidos en una luz poderosa y transparente que me hace flotar en el aire. No, no me he fumado nada para sentir que floto. Solamente me evado de esta manera cuando necesito volar.
Y volar, lo que se dice volar, últimamente me está costando despegar, organizar el viaje, prepararme por dentro, me está resultado complejo sentarme a sentir y a escribir para mí misma. Pero todo llegará.
Buenas noches mundo,
me asomo a las noticias y se habla del pacto del psoe y podemos, el pp está nervioso perdido y todo el mundo comenta lo grave que es el tráfico de futbolistas. Me asomo al mundo y me revuelvo sabiendo que ya van 7 mujeres asesinadas por sus parejas y que cada vez hay más casos de violencia en parejas jóvenes casi niñ@s.
Me asomo de nuevo y observo, desde mi lugar, desde el sitio de mi recreo, cómo nos siguen doliendo los nuestr@s...y seguimos pasando de puntillas por Africa y Latinoamerica en lo que a precariedad, pobreza, denigración de las personas se refiere.
Me asomo al mundo, y sigo sintiendo que los lugares de trabajo son mini sociedades con buenos y malos, ricos y pobres, gente linda y gente tóxica.
Me asomo a las noticias otra vez y me alarmo con los casos de acoso escolar, tantos años de buenos tratos en centros públicos, trabajando pedazo de profesionales en IES del sur de Madrid...claro, lo público, qué pasa en los privados y concertados? hay que ver, que aún haya gente que cuestione la diferencia que hay entre unos y otros centros educativos.
Me asomo, como la luna, como una reina majestuosa y con poderío. Me atrevo a pensar, ilusa a veces, que otro mundo es posible....y claro, zas, me despierto del sueño y llevo un buen rato aquí, pasmada, pensando en estas cositas que solo se me ocurren a mí y un montón de gente linda que me rodea.
La luna me ilumine y me bendiga con mucha ilusión, pragmatismo, utopía y luz para que siga peleando la vida con fuerza y poderío.
Buenas noches mundo.
Y Chambao para iluminar esta noche sin estrellas. Me permito dibujarlas en el aire....
Me entra siempre cierta nostalgia cuando llegan estas horas.
Horas en las que te arreglas, te preparas, preparas comida, detalles, días de no parar
(que bien me viene parar de currar un poco). Horas en las que estás con tanta gente, con tanto amor y luz alrededor.
Pero es necesario pararse un fisco en una misma y sentir el año que se despide, que aletea poco a poco sus últimos suspiros de amor y agradecimiento por todo lo vivido.
Estos momentos son mágicos para mí, será mi ser creativo, escritor, no sé.
El caso es que aquí estoy, frente a la página en blanco que me regala El Arte de lo Posible para sentirme, para saberme viva-querida-autocuidada-autovalorada.
Y por ahí quiero comenzar...
Cuántos avances este año. En todos los ámbitos de mi vida, en todos los rincones de mi ser.
La explosión de emociones y de gestión de las mismas es cada vez más evidente,
estoy pudiendo ser y no es poco.
No me quejo, estoy muy orgullosa del proceso, de los procesos.
Este año ha sido el de la toma de decisiones en las relaciones (en todas las relaciones),
de la gestión de las emociones en las mismas, del fortalecimiento en los vínculos, del debilitamiento de otros, del reencuentro con gente del pasado muy pasado con grandes sorpresas
(que gustazo descubrirse 30 años después),
del saberse capaz, sí capaz, de todo lo que nos propongamos.
De ser capaces de multiplicar los minutos por veinte, si es necesario, de viajar con todos los retos del mundo en la guantera del coche y poder vivirlos y disfrutarlos desde la confianza,
el amor y el cuidado mutuo.
De sentir que eres parte de un legado emotivo y emocional, viviente, de encuentro familiar, de desencuentros otras veces. De sentirte parte del universo y de agradecer a la vida todo lo que hay en tu camino y en tu andar.
Este año he crecido en el blog, lo he hecho más mio y más personal si cabe.
Y este año ha sido el año de lo morado en mi vida. Bendito violeta que nos echó a las calles el 7 N, cuanto aprendizaje y cuanta sabiduría de tantos miles de personas
andando juntas por la igualdad.
Apertura es lo que pido para las perspectivas políticas, sociales, sanitarias...un poquito de cordura y de luz a la hora de ejecutar leyes, planes y programas.
No olvidemos que trabajamos con personas.
El 2016 ya asoma la cabeza a la vuelta de unas horas nada más.
Ojalá y el 2016 venga lleno de sacos enteros de IGUALDAD, COEDUCACIÓN,
lleno de luces de colores para tod@s y sin transfobia y homofobia,
lleno de procesos comunitarios potentes y efectivos para lograr el cambio que las urnas evidenciaron que deseamos,
lleno de amor y de buenos tratos, con leyes y programas que recuperen los programas de prevención de violencia en jóvenes,
lleno de fuerza en quienes nos dedicamos a la intervención...
libres de prejuicios y de malas energías.
Solo pido y deseo, si cierro los ojos, un año lleno de logros y retos, lleno de amistad y algunos amores, de letras de colores y del deseo de seguir creando y escribiendo.
Ojalá y este 2016 pueda ser de nuevo escritora y centre mi energía en este objetivo (lo deseo desde el corazón).
Gracias a todas las personas que forman parte de mi vida, las más cercanas y las más lejanas porque todas y cada una son significativas e importantes. Porque todo lo que tocamos nos deja una enseñanza, porque andar la vida es precisamente caminar sin prejuicios y abierta al Universo para que las estrellas nos acompañen y confabulen sus energías para nosotr@s.
Un fuerte abrazo para quienes me lean y disculpen las molestias, las emociones me pueden.
Gracias por todo.
Les dejo en compañía de un@s flamencos que cantan Zambomba flamenca. Como los disfrute la otra noche en La Latina.
Este villancico habla de la PAZ que necesitemos, la letra es maravillosa.
Que año de cambios, de toma de decisiones, de emociones, de sorpresas, de amor, de ternura.
Que año en lo político, que año de color MORADO por doquier y
de nuevos atisbos en el horizonte de la esperanza y del cambio.
Aún estamos en pañales, avanzando poco a poco y ahora nos queda lo que será el cambio definitivo, a ver qué sucede, estamos expectantes y ansios@s por intentar lograrlo.
Mi corazón me sugiere paciencia, escucha, avance,...Hay quien dice "yo esperaba más cambio, yo querría,...", pues claro, pero lo mejor es ese cambio lento del que habla el aleteo de la mariposa.
Y en ello estamos. Eso sí, ante todo cambiemos nosotr@s para que cambie
poco a poco nuestro entorno.
Algo así he experimentado yo en mi misma la semana anterior al Solsticio de invierno (este año no he escrito, estaba ocupada en sentir y pensar). Ahora estoy más fuerte, más segura, más espontánea y sincera. Así que, bienvenido cambio a mi vida y por ende
a la de quienes me rodean ¡¡
No quiero adelantarme a mi entrada del último día del año. Solo pido que estas fiestas tomemos ejemplo y seamos cooperativos, solidari@s, amables, generos@s, ese palacio de Cibeles lleno de Homeless como le gusta decir a la gente pija, para mí lleno de personas con procesos vitales dolorosos que ese día han brindado y festejado la vida, olvidando un ratito sus penas,
Tiempo de cambios, de sueños por alcanzar, de paradas que realizar, de echar gasolina al auto para que no me deje tirada, de mantener los ojos bien abiertos,
con el alma entera-desnuda-en pie abierta al fluir de los aires que soplen mis velas
en este mar revuelto que soy a veces.
Tiempo para el descanso, para la luz,
para removerme por dentro como arcilla en manos del alfarero de Ceará.
Tiempo de barbecho, para reposar la tierra en las manos, en los pies, en el cuerpo,
en mi centro lleno de universo.
Tiempo para creer que sí se puede, que por mucho que nos quieran arrancar la ilusión
y las ganas de pelear la vida,
los cambios aunque sean lentos, merecen la pena y ha sido grato iniciar el viaje.
Porque lo importante no es la meta, sino el paisaje.
Hacia el mar, que tanto añoro ver, sentir, vibrar, expresar desde él. Cuantas letras serán escritas estos días, cuántas canciones tarareadas,
tanta luz vamos a traernos del sur.
Ummmm que bien sienta ponerse en camino, ponerse en juego una vez más. La compañía, la mejor que se puede tener: la de la amistad pura, sincera, verdadera y respetuosa.
Hasta la vuelta ¡¡
Chambao para acompañar ¡¡¡ Déjate llevar¡¡¡ Lo sientes?????